Claves para una mejor iluminación

Descubre cómo cambiar la potencia de la luz para una mejor iluminación.

 

Normalmente, la potencia de luz para un hogar se contrata en función del mayor o menor número de electrodomésticos y del uso que el cliente suele hacer de ellos. Al igual de importante que estas funciones es la de contar con un buen sistema de alumbrado en zonas como entrada o habitaciones y, sobre todo, cocina y baños. 

 

¿Qué potencia es la adecuada para una casa? 

 

Pasarse de potencia eléctrica es un coste innecesario, pero quedarse corto implica incomodidades en la vida cotidiana. A la hora de saber qué potencia es la correcta para contratar un servicio de alta de luz en el hogar, es preciso saber que existen variables que pueden determinar esa cantidad. Algunas de estas variables son el tamaño del domicilio, el número de personas que habitan en él, la cantidad de aparatos eléctricos presentes en la vivienda o el modo o frecuencia de utilización de los mismos. 

 

La potencia se mide en kW y nos indica a qué velocidad consumimos la energía de un lugar concreto. Los valores entre los que oscila el consumo en kW de un hogar pueden variar desde 2,3 hasta incluso 10.

 

Cuanta más potencia dispongas, más dispositivos eléctricos podrás enchufar simultáneamente. Sin embargo, cuanta más potencia contrates, más se abonará cada mes, ya que tu recibo de luz se segmenta en consumo (que puedes dominar siendo más competente)  y en potencia (que es un precio fijo y se incrementa en función de los kW que contrates)

Claves para una mejor iluminación

¿Cómo subir la potencia de la luz para una mejor iluminación? 

 

El incremento de la potencia de la luz, como ya hemos comentado anteriormente, lleva consigo un mayor pago de cuota fija de electricidad. Para ello, lo primero que ha de hacer el usuario en cuestión es ponerse en contacto con la comercializadora de referencia propia, para posteriormente solicitar la gestión de un aumento de potencia de la luz. 

 

Es importante no confundir las comercializadoras con las distribuidoras. Las primeras se encargan de gestionar los precios de las diferentes tarifas de luz, mientras que las segundas transportan la energía desde el suministro hasta el domicilio. Las distribuidoras están constituidas según el territorio.

 

Existe una documentación necesaria que el usuario debe presentar antes de realizar esta gestión. Entre tales documentos destacan los siguientes:

 

  • Datos del titular de punto de suministro (nombre, apellidos, domicilio, identificación fiscal, número de cuenta bancaria…)
  • Índice de potencia actual contrata y de la que se pretende contratar. 

 

  • CUPS: Es el identificador de tu vivienda, con el podras hacer los trámites necesarios en la vivienda.

 

 

¿Cuanto cuesta cambiar la potencia de luz?

 

Modificar la potencia de luz en la vivienda tiene un coste distinto en función de si quieres aumentarla o bajarla. 

Si necesitas aumentar la potencia, tendrás que contar con un precio en torno a los  60 € por cada kW que aumentes, puesto que se tiene que abonar una serie de derechos a la distribuidora de la zona. Éstos te serán cobrados en tu siguiente factura.



Derechos de extensión:

17,37€/kW + IVA

Derechos de acceso:

19,70€/kW + IVA

Derechos de enganche:

9,04€ + IVA.

 

Sin embargo el coste por disminuir la potencia eléctrica, es inferior y además es un trámite rápido. La distribuidora cobrará en torno a unos 12 €, sin importar cuántos KW decidas bajarla. Este adeudo vendrá reflejado en el recibo de luz, como "derechos de enganche".



Una vez tengamos presente toda la documentación, debemos solicitar el aumento o la bajada  por la cantidad deseada. Es importante realizar una buena labor de documentación y comparación, a través de plataformas destinadas para ello, capaces de facilitar nuestra gestión a la hora de elegir una potencia y un precio que más se ajuste a nuestras necesidades.